Inglaterra y Argentina, otra vez en un Mundial: la previa del clásico
Hay cruces que el fútbol guarda para las grandes ocasiones, y este es uno de ellos. Inglaterra y Argentina vuelven a verse las caras en un Mundial, ahora en la fase decisiva de 2026, con una historia que pesa tanto como los puntos en disputa. A las 15:00 hrs de Chile empieza un partido que arrastra recuerdos de México 86, de Saint-Étienne 98 y de Sapporo 2002. Cada generación tuvo su capítulo, y esta quiere el suyo.
El telón de fondo no es menor. En México 86 quedaron los dos goles de Diego Maradona en un mismo partido, el de la mano y el mejor gol de la historia de los mundiales. En Francia 98 fue la tarde de la expulsión de David Beckham y de los penales que dejaron a Inglaterra afuera. En 2002, Beckham se sacó la espina desde los doce pasos. Argentina e Inglaterra nunca juegan un partido cualquiera.
Argentina llega con el mejor argumento sobre la mesa. Lionel Messi comparte la cima de goleadores del torneo con ocho tantos, igualado con Kylian Mbappé, y a esta altura de su carrera sigue siendo el hombre que decide los partidos grandes. La Albiceleste se armó como un equipo que sabe sufrir, que se repliega ordenado y que aguanta el arco en cero cuando el trámite se pone cuesta arriba.
Inglaterra se para distinto. Harry Kane, con seis goles, es el centrodelantero que fija a los zagueros y baja a asociarse para dejar espacios. Jude Bellingham, también con seis, es la carta que llega desde la segunda línea y aparece en el área cuando ya nadie lo está mirando. Ese doble problema, Kane de referencia y Bellingham entrando de atrás, es lo que más desvela a cualquier defensa del Mundial.
El partido se va a jugar en la mitad de la cancha. Si Argentina se queda con la pelota y maneja los tiempos, Messi va a tener metros para inventar entre líneas. Si Inglaterra consigue que el juego sea de ida y vuelta, con transiciones rápidas, ahí se suelta Bellingham y Kane espera el momento del centro. El que gane esa zona va a mandar en el resultado.
Es, en los papeles, un partido bravo. De esos que se definen por un detalle.
Mi lectura es que Argentina tiene con qué quedarse con la pelota, pero le va a costar encontrar a Messi limpio si Inglaterra le pone un volante encima y le corta los circuitos. Ahí puede aparecer la diferencia inglesa, porque Bellingham es justamente el jugador que rompe ese tipo de partidos trabados. Si la Albiceleste no da el golpe temprano y el encuentro se estira, el empuje físico de Inglaterra empieza a jugar a su favor.
Kane y Bellingham suman doce goles entre los dos; Messi lleva ocho él solo. A las 15:00 hrs de Chile sabremos hacia qué lado se inclina la balanza.
Datos: football-data.org · DatoGol
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